ACCESO MIEMBROS
Por: Psic. Mónica Díaz Cayeros.
Para la persona que decide buscar apoyo psicológico, puede ser importante conocer que dentro de la disciplina de la psicología existen diversas “escuelas” y que cada una tiene sus objetivos.
Cada
una de éstas se ha desarrollado a lo largo del siglo XX y lo que llevamos del
XXI a partir de diferentes principios o teorías. Cada escuela pone atención en
ciertos objetivos, y a partir de ahí define la labor del terapeuta.
En
este artículo se presentan los principios de algunas de las escuelas con mayor
reconocimiento o difusión, agrupándolas en tres: 1) Psicoanálisis y/o
psicoterapia psicoanalíticamente orientada, 2) Terapia humanista y 3) Terapias
breves.
1. Psicoanálisis y terapia
psicoanalíticamente orientada.
El psicoanálisis fue fundado por Sigmund Freud
(1856-1939), quien explicaba que gran parte del comportamiento humano estaba
determinado por procesos que las personas no pueden explicarse, llamó a esto
“inconsciente” y propuso la importancia de descifrar sus significados ocultos.
En el psicoanálisis tradicional es característico que el paciente se recueste
en el diván y utilice la asociación libre, que significa que el paciente hable
sobre todo aquello que le viene a la mente. El tratamiento es a largo plazo y
la frecuencia de las sesiones generalmente
de tres a cuatro veces por semana. En este tipo de proceso terapéutico,
también se le da gran importancia a la interpretación de los sueños y al análisis
de los sentimientos que surgen en el paciente como resultado de la relación
terapéutica, los cuales a su vez están vinculados con otras relaciones
interpersonales del pasado.
La psicoterapia analíticamente orientada aplica los
mismos principios, pero paciente y terapeuta se sientan frente a frente, siendo
la frecuencia de las sesiones de una a dos veces por semana. La psicoterapia
analíticamente orientada es conducida como una entrevista libre, con énfasis en
la realidad del paciente y su relación con el terapeuta.
Tanto el psicoanálisis, como la psicoterapia
psicoanalíticamente orientada, son procesos terapéuticos recomendables para
aquellas personas que desean conocerse profundamente.
2. Terapia Humanista.
Dentro de la terapia
humanista, han sido el Enfoque Centrado en
ENFOQUE CENTRADO EN
Carl Rogers
(1902-1987) propone un modelo
terapéutico basado en la confianza de que las personas tienen la capacidad de
manejar constructivamente su propia vida, sin necesidad de recurrir al análisis
de procesos inconscientes, poniendo el énfasis principal en la salud en lugar
de en la enfermedad. El terapeuta o consejero asume una actitud de aceptación
incondicional, empatía y autenticidad hacia la persona que lo consulta y hacia
sus sentimientos, promoviendo así que dicha persona consiga mayor congruencia y
responsabilidad en su vida. Para él la creación de una relación interpersonal
profunda y comprometida entre cliente y facilitador es esencial para lograr el
cambio, confiando que es la persona que acude a él es experta en su vida y el
facilitador es el acompañante.
PSICOTERAPIA GESTALT
3. Terapias breves
Existen
diversas escuelas de psicoterapia que procuran conseguir cambios significativos
con el menor número posible de sesiones. Dentro de ellas una de las más
importantes es la terapia cognitivo-conductual que pone atención en el cambio
de pensamientos y conductas a través de mostrarle a las personas la lógica de
sus procesos de pensamiento, cómo modificarlos y la relación que existe entre
lo que piensan y lo que hacen. El terapeuta ayuda a las personas a desarrollar
habilidades y conductas que les permiten tener un control eficiente en sus
vidas.
Por
otro lado, la terapia sistémica explica cómo los miembros de la familia pueden
apoyar en la resolución de los problemas que a simple vista parecerían ser de
un solo individuo. El terapeuta no se preocupa por el origen de los problemas
psicológicos, sino por buscar alternativas para resolverlos. En la terapia
narrativa el terapeuta conversa con el paciente con la finalidad de que éste
aprenda a leer entre las líneas de su propia historia, descubriendo recursos
que antes no sabía que tenía y construyendo una nueva versión de sí mismo.
Dentro de las terapias breves puede mencionarse también las terapias que utilizan
la hipnosis, muy útil como apoyo para el cambio de hábitos, manejo de ansiedad
y problemas psicosomáticos, entre otros.
En
cualquiera de las versiones de terapia breve, es común que el terapeuta asigne
“tareas” o actividades para que los pacientes las realicen entre una sesión y
otra.
En conclusión…
Hay
una gran cantidad de variaciones dentro de cada una de las escuelas, así como
otros tipos de terapia que no he mencionado. Por lo tanto, si buscas
psicoterapia, quiero sugerirte que durante las primeras sesiones preguntes al
terapeuta cuál es su escuela, corriente o teoría. Pídele que te explique los
puntos que él o ella consideran más importantes de dicha escuela o teoría.
Pregunta también cuántas sesiones trabaja en promedio con sus pacientes. Puede
darte información valiosa acerca de qué esperar a lo largo del proceso de
psicoterapia.
Una
nota final: Psicólogos de todas las escuelas suelen coincidir en que uno de los
elementos más importantes para determinar el éxito de una terapia es una buena
relación entre el paciente y su terapeuta. Más allá de las teorías, es la
persona que consulta quien debe de juzgar si el proceso que sucede dentro del
consultorio se refleja en su vida de maneras constructivas y saludables.
Se agradece a las psicólogas Peggy Vivaldo y Maria Isabel de Alba, que
colaboraron con sus sugerencias para la elaboración de este artículo.
Referencias:
Cade,
B. y O’Hanlon, W.H. (1995). Guía breve de terapia breve. Barcelona:
Paidós.
Coderch, J. (2002).
Teoría y técnica de la psicoterapia psicoanalítica. Barcelona: Herder
Pearls, F. (1975). El
Enfoque Gestalt. Santiago de Chile: Cuatro Vientos.
Rogers, C. (1988). Psicoterapia
centrada en el cliente. México: Paidós.